¿Qué es la neuroestimulación medular?
La estimulación eléctrica medular o neuroestimulación medular es una técnica avanzada que, similar a los marcapasos cardíacos, utiliza impulsos eléctricos para aliviar el dolor crónico. Consiste en un pequeño dispositivo, compuesto por una batería que se coloca bajo la piel, y un cable o electrodo que se posiciona de manera precisa en la médula espinal.
El implante medular para dolor crónico genera impulsos eléctricos que interfieren con las señales de dolor enviadas al cerebro, provocando generalmente una sensación de hormigueo agradable en la zona afectada, lo que produce un alivio mantenido del dolor. Hoy en día, también existen sistemas que logran aliviar el dolor sin que el paciente sienta el hormigueo, lo que incrementa el confort.
¿Qué patologías trata la estimulación eléctrica medular?
La neuroestimulación para dolor está indicada en pacientes con dolor neuropático y síndromes complejos, especialmente cuando otros tratamientos no han sido eficaces. Sus principales indicaciones incluyen:
- Dolor neuropático crónico tras cirugía de columna (síndrome de cirugía fallida).
- Dolor lumbar persistente y radicular.
- Dolor de origen vascular o neuropático en extremidades.
- Dolor regional complejo.
- Neuralgia postherpética resistente a tratamiento.
Este tipo de terapia es considerada una alternativa a la cirugía en determinados casos y se ha consolidado como una de las opciones más eficaces en unidades del dolor.
¿Es efectiva la neuroestimulación?
La neuroestimulación no es adecuada para todos los tipos de dolor, por lo que es esencial que tu médico evalúe cuidadosamente tu caso. Si se considera una opción viable, pasarás por una fase de prueba en la que se evaluará la magnitud del alivio que puedes lograr. Si experimentas una mejoría significativa, se procederá a la implantación definitiva.
Este tratamiento tiene una sólida base de evidencia, con más de 350.000 personas en todo el mundo beneficiándose de la terapia de neuroestimulación.
¿Cómo funciona el estimulador medular?
El procedimiento inicial se realiza bajo anestesia local, ya que es crucial que el paciente colabore indicando las sensaciones de hormigueo durante la colocación del electrodo. En la segunda fase, en la que se realiza el implante definitivo, a veces se puede usar una ligera sedación para mayor comodidad, pero no se requiere anestesia general en ningún momento.
¿La neuroestimulación me permitirá dejar los analgésicos?
Uno de los objetivos principales de la terapia de neuroestimulación es reducir o incluso eliminar la necesidad de opiáceos u otros analgésicos. Muchos pacientes logran dejar de tomar estos medicamentos tras el implante, lo que mejora significativamente su calidad de vida. En nuestro centro, logramos la retirada completa de opiáceos a largo plazo en el 95% de los pacientes implantados. No obstante, cada caso se evalúa de forma individual.
¿Cuándo puedo reanudar mis actividades normales?
Después de la intervención, deberás limitar tu actividad física durante varias semanas para evitar que el electrodo se desplace. Transcurrido este tiempo, la neuroestimulación te permitirá llevar una vida más activa. Si tienes dudas sobre tus actividades, siempre consulta con tu médico.
¿Puedo controlar la terapia de neuroestimulación?
Sí, dispondrás de un mando de control remoto que te permitirá ajustar la intensidad de la estimulación, cambiar de programa o encender y apagar el dispositivo. Esto te permite adaptar la terapia a tus necesidades diarias. Además, el médico puede ajustar otros parámetros del dispositivo para optimizar el tratamiento en cada consulta.
Generadores recargables vs. no recargables
Existen dos tipos de generadores:
- No recargables: cuando se agota la batería, el generador debe ser reemplazado quirúrgicamente.
- Recargables: permiten la recarga periódica, lo que prolonga la vida útil del generador entre 7 y 12 años, según el caso.
El tipo de generador que se te implantará dependerá de la cantidad de energía que requiera tu sistema de estimulación. Si necesitas una estimulación más compleja, probablemente se te implantará un generador recargable.
¿Es posible el alivio sin hormigueo?
Sí, hoy en día existen sistemas avanzados de neuroestimulación que utilizan tecnologías como la estimulación de alta frecuencia (10 KHz), DTM, FAST, BURST que alivian el dolor sin que el paciente sienta el hormigueo típico de la estimulación convencional. Incluso, recientemente se ha incorporado una tecnología de sensado de potenciales evocados en los que el generador es capaz de modular la intensidad de la estimulación en función de dichos parámetros medidos en la médula espinal. De este modo, hace la estimulación más confortable evitando estimulación molesta o calambres, y permitiendo así tener una vida más activa.
¿Dónde se puede colocar el electrodo?
El electrodo puede colocarse en el espacio epidural o cerca de nervios específicos. Existen sistemas innovadores, como la estimulación del ganglio dorsal, que permiten tratar zonas más difíciles, como el dolor costal postherpético o el dolor regional complejo en manos y pies.
¿Existen riesgos asociados a la neuroestimulación?
Como con cualquier intervención quirúrgica, existen riesgos potenciales. Es fundamental que consultes con tu médico para discutir los riesgos específicos de tu caso.
